martes, 22 de mayo de 2007

A los caídos

Nadie sabe cuándo ni como, pero ocurrio. Hoy todos recibimos una desagradable noticia un compañero falleció. Como adivinarle al tiempo y hacer caso a las probabilidades…y a todos los factores predecibles. No era el mas viejo, ni el mas temerario de la carretera, mucho menos tenia un factor predisponente a la muerte. Un joven de 19 años, mucho más joven que muchos, más joven que algunos alcohólicos, que otros viciosos, que otros locos del volante… ¿Por qué? Todos nos preguntamos intentando reprochar al destino, reclamar a dios, y culpar al mundo…aun nos quedamos con la inocencia de las probabilidades, él tenia menos probabilidades que todos de morir, él estaba en un 0.1% de probabilidad, pero ocurrió sin poder pedir prorrogas, sin pedir oportunidades ocurrió de un golpe sin paso atrás.

Cuando uno intenta contestar esa pregunta; encuentra muchas respuestas o ninguna. ¿Cual es el objetivo de su muerte? de un joven con todas las ganas de vivir, de un buen ser humano…no encontré ninguna respuesta valida o alguna que me satisfaga.

Aunque tal vez sea esta:

El objetivo es parar por un momento al mundo, de concienciar a todos los que lo amaron, de devolverles el valor y el gusto por la vida, por su vida y por la de todos. Con un golpe duro recordamos que no somos solo materia, que estamos propensos a todo, que todo es posible, que tu vida eres tú y los seres que amas tu razón, y no tus diplomas, tus ascensos, tu carro, tu trabajo y futuro porque no existe este si tu no existes en el presente para ti y para los demás.

Tal vez por eso los caídos, son los levantados por dios. Nos deja amarlos para quitárnoslos de un golpe, para darnos una lección y un sentido a nuestra vida. Para mi los caídos son los Ángeles que dios mando con una misión.


Que disfrutes tu nueva vida eterna querido Alberto y gracias por tocar nuestras vidas.

1 comentario:

Gonxalo Oyanedel dijo...

La muerte de un amigo es algo que nunca logramos comprender del todo. A la larga es mejor olvidar su merte y celebrar su vida, valorando los momentos que compartimos y que siempre se har´n cortos.

Un abrazo.

GXL